
Burgos en el día de ayer estuvo fantástico, el pregón se basó, si no es en todas en casi todas las hermandades de penitenitencia de Sevilla, incluyendo la nueva de este año, la del polígono San Pablo.
Antonio Burgos fue cortado varias veces por los aplausos que se repitieron a lo largo del pregón. Fue un pregón muy cercano a la gente sevillana.
Ya lo dijo...azul baratillo, azul estrella, azul carreteria...
Pero en su poema dejo una marca de la hermandad del arenal:
En la plaza El Arenal,
paseíllo de los tramos
de Piedad y Caridad.
Faltan los alguacillos:
y en la plaza de los toros,
los tramos del Baratillo.
(Y El Pali por lo bajini
va y me dice: "Ahora mismito
le digo que baje al Quini.")
En La Piedad de su muerte,
Cristo en brazos de su Madre
es Dios repartiendo suerte.
Y en cuanto cruza el cancel,
esa Caridad torera
acaba con tó el papel.
Cómo es Sevilla, chiquillo,
éstas son cosas de aquí:
porque a este paso misterio,
A esto que vale un imperio,
me lo llaman Baratillo...
¡Será pá no presumí!
Este es el verdadero Burgos al que todos querian ver, Burgos en estado puro